EL PRESIDENTE MUNICIPAL DE OAXACA DE JUÁREZ JOSÉ ANTONIO HERNÁNDEZ FRAGUAS ES EL HEREDERO DE LA VENA REPRESIVA, FASCISTA, AUTORITARIA, VIOLADORA DE LOS DERECHOS HUMANOS Y CRIMINAL DE ULISES RUIZ ORTIZ

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En el estado de Oaxaca es bien sabido que el presidente municipal de Oaxaca es parte del grupo de URO y afanoso cómplice de los crímenes de lesa humanidad cometidos contra los pueblos de Oaxaca por el entonces gobernador durante las luchas encabezadas por la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO) durante el 2006, de lo cual existen sendos documentos emitidos por la Comisión Civil Internacional de Observación por los Derechos Humanos (CCIODH), la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) entre otros, y últimamente el informe elaborado por la Comisión de la Verdad de Oaxaca, investigadora de los crímenes cometidos durante el 2006-2007 por Ulises Ruiz.

Hoy sabemos que Fraguas trabajó activamente en la creación de la tristemente célebre “Caravana de la Muerte”, responsable de una gran cantidad de ataques armados en contra de las barricadas de la APPO con las consecuentes víctimas mortales. Además de respaldar con gran entusiasmo las desapariciones, torturas, detenciones arbitrarias con delitos inventados y brutales represiones desatadas contra los pueblos de Oaxaca por el repudiado URO.

Un año al frente del gobierno municipal de Oaxaca de Juárez han sido suficiente para demostrar que lo que aprendió en el 2006 no se le olvidó, y sumado a su propio carácter y convicciones autoritarias, antidemocráticas, represoras y violadoras de los derechos humanos ha pretendido mantener el control social mediante el terror, para lo cual ha estado creando una policía municipal agresiva, prepotente, represiva y completamente ignorante y desdeñosa de lo que en materia de derechos humanos se refiere. En un acuerdo tácito con sus policías, les permite y encubre el robo y saqueo a los detenidos como botín de guerra para mantenerlos contentos en su nefasta y perversa tarea de sembrar el terror entre mujeres, niños, jóvenes y ancianos de este municipio.

Para proteger a sus sicarios uniformados, el presidente Antonio Hernández Fraguas les permite que operen sin ninguna identificación para garantizar que los ciudadanos violentados en sus derechos no puedan presentar ninguna denuncia contra algún policía en particular. Peor aún, este presidente ha creado un “grupo especial” que actúa encapuchado, con armas de alto poder y con amplias facultades para atentar contra cualquier ciudadano con absoluta protección y sin control, algo semejante a la mencionada “caravana de la muerte” creada por Ulises Ruiz, responsable de asesinatos, desapariciones, secuestros, torturas y tumbas comunes que hasta la fecha se mantienen en la impunidad.

Todos los días decenas de mujeres, ancianos y hombres, pero sobre todo jóvenes, son agredidos por los policías municipales por los delitos de “verse sospechosos” por su forma de vestir, por andar sucios o por ser indígenas o “verse” campesino. Después de un primer “ablandamiento” con gritos, amenazas, jaloneos y empujones, los “revisan” quitándoles celulares, relojes, prendas de valor y dinero, como pruebas de algún delito que “seguramente cometieron” y amenazándolos de que si denuncian, les van a levantar cargos y los refundirán en la cárcel. Si son jóvenes que argumentan no haber cometido ninguna falta para que los detengan, los agreden con violencia y los llevan a las cárceles argumentando que “se resistieron a la fuerza pública”.

Pero los sicarios municipales no solo agreden y violan los derechos humanos de los ciudadanos en general, sino en los límites del autoritarismo represor, atentan contra el libre ejercicio de los derechos humanos fundamentales de las organizaciones sociales, campesinas y defensoras de los derechos humanos, como lo demuestra la represión desatada el 12 de abril en contra de 12 integrantes de la Asamblea de Pueblos en Defensa del Territorio, la Educación Pública y Gratuita y los Derechos Humanos, donde el uso desproporcionado de la fuerza, la desaparición forzada durante más de dos horas, la aplicación exagerada de gases,  la tortura física y psicológica contra los detenidos, además el robo de dinero, de celulares, cámara fotográfica, documentos de identidad y de un vehículo, fueron el botín de guerra con que los criminales policías municipales se dieron un festín, al amparo del anonimato y encubrimiento de sus jefes inmediatos y mediato como lo es el presidente municipal JOSÉ ANTONIO HERNÁNDEZ FRAGUAS.

En el 2006 los pueblos de Oaxaca les dijimos ¡¡¡BASTA!!! a esta banda de criminales encabezada por Ulises Ruiz Ortiz, quienes tienen una cuenta pendiente con la justicia y los derechos humanos por los crímenes de lesa humanidad cometidos en contra de los pueblos, confirmada en la resolución emitida por la Comisión de la Verdad de Oaxaca.

Es la hora de detener tantas y renovadas agresiones y violaciones de los derechos humanos contra hombres y mujeres, jóvenes y ancianos cometidos por las policías y sus jefes inmediatos y mediatos que las promueven.

La Asamblea de Pueblos en Defensa del Territorio, la Educación Pública y Gratuita y los Derechos Humanos, convoca el inicio de una campaña de denuncia estatal, nacional e internacional para demandar el castigo a los violadores de los derechos humanos y criminales de lesa humanidad.

Convocamos a todas y todos los ciudadanos que hayan sido extorsionados, agredidos, torturados, maltratados, detenidos injustificadamente por las policías a presentar sus denuncias a través del Watsap, correo electrónico, y no permitamos que las injusticias se sigan cometiendo en contra de ninguna o ningún oaxaqueñ@.

Correo: observatoriodhjusticia@gmail.com

Twitter: @ObservatorioDHP

Facebook: Observatorio de Derechos Humanos de los Pueblos

 

¡¡¡NI PERDÓN NI OLVIDO, CASTIGO A LOS ASESINOS!!!

ASAMBLEA DE PUEBLOS EN DEFENSA DEL TERRITORIO, LA EDUCACIÓN PÚBLICA Y GRATUITA Y LOS DERECHOS HUMANOS

OBSERVATORIO DE DERECHOS HUMANOS DE LOS PUEBLOS

Oaxaca de Juárez, a 15 de abril de 2018